Por: Karen Liliana Pérez
Cinco y treinta de la mañana del 7 de enero de 1994. Como era costumbre Nimi Jhoana Cañizares Gutiérrez, siempre salía a esperar el bus que la trasladaba a la Normal Superior María Inmaculada de Manaure, Cesar, con su vestuario de colegiala: zapatos negros, vestido largo; y con su inocencia de niña.
Ella, era una niña de sólo 13 años, oriunda del corregimiento San José de Oriente, jurisdicción del municipio de La Paz. Esa mañana, como era habitual, se trasladaba con los demás compañeros al colegio a tomar sus clases de pedagogía, el mismo día en que su vida tomó un rumbo diferente.






