En la mayoría de semáforos de Valledupar se perciben venezolanos haciendo acrobacias, bailando, limpiando vidrios, vendiendo dulces, caminando con carteles y bebés en brazos pidiendo dinero a los conductores y transeúntes. Aunque las autoridades ejercen medidas para contrarrestar esta situación, que se agudizó con la crisis del vecino país, la problemática de migración venezolana persiste afectando ciertas áreas de la sociedad.
Según un informe emitido por el Departamento de Policía Cesar, se tiene identificado que la población venezolana asentada en el departamento se dedica a las siguientes actividades: ventas ambulantes, en un 30 %; limpiavidrios y mendicidad, en un 20 %; peluquería y barbería, en un 15 %, prostitución, en un 15 %, auxiliar de construcción, en un 10 %, mototaxismo, en un 5 %; servicio doméstico, en un 3 %, y agricultura, en un 2 %.
Lo preocupante es que algunos venezolanos llegan a la región a delinquir, perturbando el orden público. El comandante Operativo de la Policía Cesar, teniente coronel, Freddy Delgado, informó que llevan alrededor de 120 capturados de origen venezolano por diferentes delitos: hurto a personas, hurto a comercio y porte de armas de fuego.






