Manuel Zapata viajero más no turista, médico y escritor controvertido, polifacético, su trasegar no iba en busca de diversión, sino tras algo indefinido, sin un derrotero, ni un centavo en los bolsillos. A los 20 años abandona su carrera de medicina, “… cuando alguien agonizaba ante mis ojos, veía en él la víctima de la sociedad que lo fatigaba, desnutrido, condenado a muerte en un hospital desmantelado”, incesante búsqueda de vivencias, palpar, vivir a la manera del Cova el personaje de José Eustasio Rivera devorado por la selva y la influencia de Máximo Gorki, Don Quijote absorbidas, hasta lograr convertirlas en parte de su ser. Episodios que más tarde contaría en su libro “Pasión Vagabunda”.
Manuel, el vagabundo escritor, antropólogo de ademanes inquietos, voz estertórea, risotadas espontáneas e insolentes que mostraba una dentadura perfecta, nació en Lorica el 17 de marzo de 1920. Estudió en la Universidad Nacional de Bogotá donde recibió el título de doctor en medicina en 1948.
Su vida en México






