Hombres, mujeres, niños, estudiantes y miembros de diferentes organizaciones sociales, se concentraron en el Parque de las madres en la mañana de ayer para decir “Ni una (mujer) más!”, víctima de los abusadores, todas ellas encarnadas en Rosa Elvira Celis.
Cely, de 35 años, madre soltera, trabajaba en la venta de dulces durante el día, y de noche adelantaba sus estudios para graduarse como bachiller. Dejó una hija de 14 años y en la madrugada del pasado 24 de mayo llamó al 123 para informar que era violentada.
Fue encontrada al día siguiente por la Policía y los bomberos quienes la encontraron semidesnuda, acurrucada, tiritando de frio, con heridas de arma blanca y empalada.






