Luisa es una paciente con cáncer de mama. Hace un año le diagnosticaron la enfermedad; los médicos le aseguraron que estaba en etapa avanzada.
Desde ese lapso, su vida dio un giro de ‘180 grados’: Aparte de los malestares que experimenta su cuerpo y de resignarse a la pérdida de uno de sus senos, debe enfrentar ‘peripecias’ para su tratamiento, porque sus escasos recursos le impiden acudir como debiera a un centro de salud privado o consultar galenos fuera de la ciudad.
Ella enfrenta con tristeza y valentía su mal, con un ‘nudo en su garganta’ por no tener dinero para asegurar una mejor calidad de vida o perpetuar su existencia.






