Muchos padres han escuchado llorar de manera inconsolable a sus bebés sin encontrar una explicación aparente. En algunas ocasiones, este llanto puede ser consecuencia de algunos trastornos digestivos leves como estreñimiento, alteración en la digestión y absorción de algún nutriente, diarrea, regurgitación, vómito y cólicos del lactante, entre otros. Estos trastornos generalmente se expresan a través de llanto e irritabilidad por lo que representa una fuente importante de estrés para los papás quienes consultan frecuentemente a los médicos.
Cuando su bebé se encuentre en esta condición “antes de administrar cualquier medicamento es de vital importancia consultar con el especialista, quien podrá identificar si se trata de un trastorno leve o si requiere descartarse alguna enfermedad”, asegura Wilson Daza, gastroenterólogo y nutriólogo pediatra.
Estas molestias se manifiestan con llanto inconsolable, irritabilidad, distensión de la barriguita, gases excesivos, vómitos, regurgitación escurrimiento de leche por los lados de la boca, diarreas, colita quemada, estreñimiento, entre otros.






