La Sierra Nevada tiene su misterio, tal vez ese que no ha permitido que en su territorio se construya el embalse o represa Los Besotes, una iniciativa de la que se habló por primera vez en 1969, siendo presidente Alberto Lleras Camargo, pero que pasan los años, los gobiernos y nada que se hace realidad.
Aunque el proyecto se encuentra dentro del Plan de Desarrollo del presidente Juan Manuel Santos Calderón, según dijo el representante Pedro Muvdi Aranguena, ha sido en este gobierno, en el que menos se ha hablado de la iniciativa que sigue ahí, dormida.
Son muchos los contratiempos que no permiten que Los Besotes se ponga en marcha, entre esos los recursos, la falta de voluntad política, los indígenas que no están de acuerdo con la obra, entre otros.






