Jose Maria Castro Palmera, Chema le dicen, rayando los 85 años, lúcido, arquitecto y ganadero, recuerda épocas de dirigencia gremial, de impulsor de proyectos inmobiliarios, hoy observador del auge del sector y los centros comerciales de su natal Valledupar. Con ocasión del centenario del nacimiento de su amigo Alfonso López Michelsen, concedió una entrevista a EL PILON.
EL PILON: Cómo se conocieron?
López queria montar un molino de arroz en 1950 y por recomendación de tío Pedro (Castro) me envió como estudiante de arquitectura próximo a graduarme a los Llanos Orientales a mirar cómo eran esos molinos, y a hacerle un esquema, le consulté al secretario de la Facultad y, finalmente, se instaló un Molino, al frente de la actual Olimpica de la calle 16. Fue mi primer contacto. El segundo, mi padre Anibal Guillermo me pidió que le hiciera una gestión, junto a López, en la Caja Agraria, y el Doctor López me puso una cita en el hall.






