Entre los hechos ilustrativos recogidos por la Jurisdicción Especial para la Paz en el subcaso Sierra Nevada–Serranía del Perijá, uno de los que más resuena en el Caribe es el asesinato del músico tradicional José Eduardo Mendoza Córdoba, conocido como “Piyayo”. Según el auto, las extintas Farc-EP lo señalaron de ser informante de las AUC, lo sacaron de su casa, lo ataron y le colgaron un letrero para humillarlo, antes de asesinarlo públicamente en la plaza principal del pueblo.
Los representantes del Pueblo Negro Afrocolombiano recordaron ante la JEP que, para la época de los hechos, “ni siquiera existía la política estatal de red de informantes”, lo que deja en evidencia la arbitrariedad de la acusación. En sus observaciones, describieron a “Piyayo” como “un hombre con muchas amistades por su afable y jocosa personalidad” y subrayaron que fue el primer guacharaquero de Diomedes Díaz, un dato que la Jurisdicción destaca como símbolo del impacto cultural de su muerte en la comunidad.






