Termina el 2013 y uno de los factores de mayor preocupación en la comunidad recae en las medidas antihigiénicas y las condiciones infrahumanas en las que están sumergidos los reclusos del Centro Carcelario y Penitenciario de Valledupar, que hoy sigue sin recibir intervención del gobierno departamental y mucho menos, el nacional.
El tema de seguridad sería el más golpeado en caso de presentarse un motín en el centro carcelario, que hoy presenta aglomeración indiscriminada. Sobre esta situación el alcalde de la ciudad, Fredys Socarrás Reales profirió que está de acuerdo con la denuncia presentada por la Defensoría del Pueblo.
Esta entidad, en cabeza del Defensor del Pueblo, Ómar Contreras Socarrás presentó un informe que demostró con cifras, fotografías y vídeos, que el hacinamiento de la Cárcel Judicial llega a un 350%; quiere decir, que en los siete patios del centro se encuentran albergadas tres veces más de la población pactada para recibir. Pasa de 256 internos (cupo normal), a tener 1.135.






