Ciento veintiocho muertos y una desaparecida. ¿Dónde estará? Yo la encontraré, me cueste lo que me cueste. Y no tenemos ni un solo testigo hasta ahora. A ver, recapitulemos: esto pasó en la discoteca llamada Club Rojo, en un tiroteo en el que todos murieron menos Bianca, quien lleva veintitrés días desaparecida.
Ahí es donde entro yo: una chica llamada Zoe, obsesionada con este caso. No he dormido porque siempre hay una pregunta que me ronda en la cabeza: ¿por qué nadie la busca? Es mi amiga, la única que me quería… Así que empezaré por su mamá. Su mamá nunca la quiso. Conduje cuatro horas para hablar con ella. Toqué la puerta con tres golpes seguidos: toc, toc, toc.
—Buenas —abrió una jovencita—. ¿Se encuentra la mamá de Bianca? Soy su mejor amiga, quisiera hacerle unas preguntas. ¿Puedo pasar?








