Por: Félix Carrillo Hinojosa
Cuenta la historia que, en un lugar del Caribe, en 1982, una marinera decidió, sin consultar, coger una goleta y, en compañía de sus ocho hijos y un nieto, partió para recorrer el mar de la vida, sin conocer el lugar al que se marchaba.
Su decisión estaba enmarcada en un dolor que quería dejar atrás. Mientras devoraba ansiosa lugares desconocidos, llegó a un territorio frío, cuya gente silenciosa, vestida de prendas raras, poco hablaba.









