Ruby Orozco se presentó el 5 de agosto al Hospital Rosario Pumarejo de López para confirmar la cirugía que tenía programada su hija de 9 años, que tiene una hernia umbilical desde que nació; al llegar al lugar le dijeron que la operación se había suspendido puesto que Solsalud había entrado en liquidación.
Como ella, otros confundidos usuarios del régimen subsidiado de la EPS Solsalud, se preguntaba en las puertas de la Secretaría de Salud Municipal, en qué entidad prestadora quedarían registrados ahora que su antigua empresa entró en liquidación por la Superintendencia Nacional de Salud.
En la oficina de registro de Salud Municipal, atendieron a 500 personas el pasado lunes y ayer martes al mediodía, 100 usuarios habían sido orientados; luego de la reunión de la entidad municipal con el Ministerio Público, se acordó una repartición equitativa de los usuarios entre las nueve EPS que funcionan en la ciudad.






