Cuatro jóvenes que están recluidos de manera permanente y cuatro que están en libertad bajo vigilancia, estuvieron con sus familiares y con la parte administrativa del Cromi para recibir los sacramentos del bautizo, la primera comunión y la confirmación.
Al director del centro, Eduardo Gámez, le sorprendió conocer que muchos de los jóvenes que están allí no habían sido bautizados a la edad de 11, 12, 13 y 14 años.
“Esto es un trabajo que venimos haciendo con la curia, aquí se les dictó el curso y se determinó que muchos de los niños y jóvenes no están bautizados y esto ayuda a la reivindicación con la sociedad”, dijo Gámez.






