Las balas silenciaron a más de un indígena en el Cesar, pueblos como el Arhuaco fueron asaltados por las bandas insurgentes que pasaron por los caminos empedrados, donde el aire se escapa para el bunachi (no indígena), ante el mal estado de las vías al transitar.
La Confederación Indígena Tayrona denunció que alrededor de 52 familias arhuacas se encuentran en peligro luego que un grupo de personas destruyeran un puesto de control en la vía que conduce al corregimiento de Sabana Crespo y un puente que comunica a la comunidad de Ikarwa o Besotes con Valledupar.
De los 9.394 arhuacos, 6.643 (el 71.24%) corresponden a asentamientos ubicados en el Cesar. Además, son el grupo que más se ha organizado para defender su territorio, es así como familias de Donachui, Sogrome, Melloca, Izma, Yosaka, Seinimin, Atikimake, Yechiquín, Simonorruá, Geinengeka y Pueblo Hundido, protestaron en el sitio conocido como Mala Bajá, ubicado a unos 20 minutos del casco urbano de Valledupar, donde está ubicado el portón de control sobre la vía que conduce al poblado arhuaco de Gun Aruwun (en español Sabana Crespo), donde varios hombres con cizallas y porras destruyeron los muros que sostenían la estructura metálica.






