La historia de la música vallenata está sustentada en un instrumento, el acordeón. Valledupar, tierra de parrandas y juglares, muestra por primera vez a propios y visitantes un museo dedicado a este instrumento que tantas glorias le ha dado a la región.
Por iniciativa de Alberto “Beto” Murgas, un Juglar Contemporáneo, que desde 1982 se inició como coleccionista hasta completar 20 acordeones de diferentes tipos que son un verdadero tesoro.
El segundo museo del acordeón en el mundo, después del que está ubicado en Castelfidardo, Italia, dedicado a un instrumento de estas características, con el cual, generaciones enteras desarrollaron su existencia en la provincia del valle del río Cesar, no hubiese podido surgir en otro lugar, si no en Valledupar, Capital Mundial del Vallenato, donde el acordeón es el eje de una cultura, alimentado de la tradición musical y de la propia energía de sus raíces.






