Salen con la convicción de llegar al destino sin tropiezos, podrían imaginar cualquier inconveniente pero jamás que encontrarán la muerte en el camino. Las imprudencias, en el Cesar, son el peor enemigo de los conductores en las vías del departamento.
Las cifras establecidas por la Policía de Tránsito en el departamento son alarmantes. El índice de accidentalidad crece con el pasar de los días, en tres variaciones: muertes, lesiones y eventos.






