- Hoy termina la Semana Santa con el Domingo de Resurrección, donde se conmemora uno de los pilares de la fe cristiana.
Como señal de vida y esperanza, la iglesia católica bendijo ayer la luz y el fuego a todos los feligreses que asistieron a la Solemne Vigilia Pascual, en preparación del Domingo de Resurrección.
En medio de la oscuridad, sosteniendo velas apagadas, niños, jóvenes y adultos esperaron que los sacerdotes de los diferentes templos de la ciudad encendieran el cirio pascual y entonarán en voz fuerte: “¡Luz de Cristo!”, con la que se interioriza las bendiciones del Señor que emanan a cada ser cuando Él está en la vida de las personas.
En esta celebración se hizo un recorrido por la historia de Jesús, recordando su paso de la muerte a la vida. Es este encuentro la conmemoración más álgida del calendario católico, puesto es la antesala de la Resurrección de quien ha muerto para hacernos vivir.






