La falta de lluvias está causando la muerte de animales, pérdidas incalculables en cultivos y ha creado una zozobra en zonas donde el agua comienza a escasear, como al norte de Colombia.
En principio, el director del Ideam, Omar Franco Torres, explicó que el fenómeno de El Niño llegaría a Colombia así: el inicio de la primera fase, previsto para los meses de julio, agosto y septiembre con probabilidad del 73%; segunda que es el desarrollo, se daría en octubre, noviembre y diciembre con una probabilidad del 82%. Estas golpearían especialmente la Región Andina y Caribe. La última involucraría a los departamentos de La Guajira, Cesar, Magdalena, Atlántico, Bolívar, algunas regiones de Córdoba y Sucre.
En las últimas horas, el Centro de Predicciones Climáticas de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (Noaa) redujo al 65% las probabilidades de que llegue a presentarse dicho suceso natural en los países suramericanos con costas en el Océano Pacífico.
El experto en bosque y cambio climático, Carlos Andrés Rodríguez Plazas, ingeniero forestal, especialista en Sistemas de Información Geográfica (SIG), se encargó de analizar a través de EL PILÓN, el proceso que hoy afecta a la comunidad, cultivos y ganaderos.
“Uno tiene que empezar a pensar en los servicios ambientales que presta una finca, un terreno o una cuenta; hay que tratar de ver la finca como parte de un todo y no como un servicio”, explicó Rodríguez Plazas, encargado de trabajar desde el 2003 en el Trópico Americano, en temas relacionados con planes de ordenamiento territorial, plantaciones forestales, mercado de madera, análisis de inversiones forestales, cambio climático, entre otros.
Para Carlos Rodríguez “hay que organizar las fincas o los terrenos en una realidad”, porque dependiendo como manejen los predios, las personas pueden producir más o mediando una serie de costos más elevados: “Todos estos temas del manejo de las fincas, es lo que viene a generar problemas relacionados con dos ciclos biológicos muy importantes; el ciclo del agua y el ciclo del carbono”.
El primero, es el proceso que se inicia con el aporte de las precipitaciones desde la atmósfera a la tierra y a partir del cual el agua se evapora, transcurre sobre la superficie o se infiltra en mantos subterráneos, explicó Rodríguez Plazas, indicando además que en esta época de verano, hay agua en algunas partes porque los bosques siguen liberando líquido lentamente.






