Una compleja estructura de organización independiente rige cada uno de los cuatros pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta: Arhuacos, Koguis, Wiwas y Kankuamos, y aunque los hermanos menores, civiles o blancos, como ellos llaman al resto de ciudadanos, ignoren que existen, en las montañas de la región hay resguardos encerrados tradicionalmente en las selvas y zonas de reserva, desde donde ordenan respeto a la madre tierra, como base fundamental de la ley.
Los Gobiernos Indígenas son estructuras de carácter especial, reconocidos por la Constitución Política de 1991, en cuanto a la autonomía para implementar sus leyes y establecer jurisdicción. Los últimos años de estos gobiernos, la principal tarea es la recuperación, protección y veneración de sus territorios.
Los mamos son los líderes espirituales de los pueblos de la Sierra Nevada; todos son gobernados por los Cabildos, posición que recae en los hombros de un miembro de la comunidad que ha sobresalido entre todos.






