El cierre temporal del Banco de Sangre y de la Unidad Materno Infantil, hacen parte de la crítica situación financiera por la cual atraviesa el hospital Rosario Pumarejo de López, entidad que con el paso del tiempo ha tenido que dejar de prestar algunos servicios.
Unos 950 profesionales de la salud, que pertenecen a empresas contratistas, están afectados económicamente, entre ellos 600 enfermeras, 140 médicos generales, 30 instrumentadoras quirúrgicas, 120 administrativos y 60 personas en plantas, lo que ha afectado la atención de pacientes a quienes les toca esperar en los pasillos en sillas y camillas.
Gabriel Pérez Almanza, de 58 años, es una de las personas que ha tenido que padecer por la falta de personal de la salud en el centro asistencial. Llegó a urgencias debido a un accidente que tuvo, está aún acostado del pasillo y aseguró que no es atendido como debe ser.
En qué radica la problemática
Inés Margarita Ospino, subgerente financiera del hospital Rosario Pumarejo de López recordó que el centro de salud desde inicios de vigencia 2014 presentaba inconvenientes financieros que impidieron que la contratación tuviese feliz término.
La encargada del área aclaró que esta crítica situación no sólo se presenta en el hospital Rosario sino que se registra a nivel nacional, en donde más del 70% son entidades de riesgo y por tanto la crisis era de esperarse.
El hospital como Empresa Social del Estado, ESE pública es objeto de auditoría por parte de los diferentes organismos de inspección, vigilancia y control y en esta ocasión el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, encontró que el hospital incumplió recomendaciones realizadas en meses pasados sobre mejoramiento, especialmente de infraestructura y dotación.
Recuento
La crisis financiera del hospital Rosario Pumarejo de López al parecer no es nueva, según funcionarios, desde el 2012 la administración ha tenido ciertas falencias.
El centro asistencial venía trabajando con presupuestos superiores a los 70 mil millones de pesos, cuando la población del departamento del Cesar en su mayoría era pobre no asegurada.
“Dejamos de ser un hospital de guerra, entre 2010 y 2011. Hoy el hospital no es siquiera el 70% de lo que antes era porque actualmente se parte de población subsidiada”, dijo la Subgerente financiera.
Por su parte, Hugo Peñaranda, coordinador de urgencias manifestó que anteriormente el centro atendía alrededor de 22 mil pacientes en un semestre, perteneciente a población pobre y vulnerable, y hoy día sólo atienden a 5.700, porque la unificación del POS hizo que se diera el desplazamiento de los pacientes a las clínicas.
“Hemos perdido entre un 70 y 75% de la población pobre vulnerable y no afiliada. Eso, obviamente incide en un detrimento directo sobre las finanzas del hospital Rosario Pumarejo de López”, dijo el médico.
A esta crítica situación, también se le agrega un acontecimiento relevante, los compromisos del hospital.
A corte 13 de mayo de 2013, cuando la administración la recibió Rubén Sierra, el informe final registraba un presupuesto de 74 mil millones de pesos, pero la ejecución presupuestal del anterior administrador muestra un comprometido hasta abril 30 del mismo año de 45 mil millones, es decir que Sierra sólo contraría con 29 mil millones.
“La administración tenía un déficit de 25 mil millones de pesos, por lo que nos tocó empezar a generar ingresos para responder a las obligaciones encontradas en la institución. En estos momentos se está en proceso de contratación de la parte médica hasta el 18 o 19 de diciembre, fecha que se extenderá hasta el próximo año con recursos que entraron a 30 de noviembre para poder darle alcance a esa contratación”, dijo la funcionaria Ospino.
Con respecto a la deuda de las 950 personas, la subgerente financiera manifestó que en la medida que han entrado los recursos la prioridad ha sido cancelar los servicios personales.
Crisis por riña
Mientras que la funcionaria Ospino insistió que la problemática del centro asistencial se debe a la falta de recursos económicos, el diputado, Julio Casadiegos, atribuyó la crisis a las diferencias políticas entre el Gerente del hospital y el gobierno departamental.
Así mismo, el corporado indicó que la situación se suma a la falta de compromiso por parte del gobierno departamental que hoy no cuenta con Secretario de Salud.
El diputado Casadiegos recordó que para el 10 de diciembre estarán en el Cesar representantes de la Superintendencia de Salud y el Ministerio de Protección Social a quienes tendrán que rendirles cuenta los directivos del hospital y las autoridades gubernamentales.






