La Sierra Nevada de Santa Marta es considerada un destino turístico, donde confluyen la sabiduría de la naturaleza y la indígena. El trasegar hacia su interior es un encuentro con una belleza exuberante, única en el mundo. Es la mayor elevación cercana al mar, independiente de la cadena montañosa de los Andes y las más altas en el mundo, entre todas las que comparten su condición de proximidad al mar.
En la actualidad sobreviven cuatro comunidades indígenas en ella, que conservan diversas tradiciones ancestrales y suman alrededor de 30.000 personas entre los koguis, arhuacos, wiwas y kankuamos; estas últimas tres familias recibieron ayudas por parte del programa del Departamento para la Prosperidad Social, DPS, para la generación de ingresos, con el propósito de fortalecer sus proyectos productivos y la economía de los cabildos.
Las activos entregados tienen un valor de 1.635 millones de pesos y serán ejecutados en 15 proyectos del orden agrícola, artesanal, agroindustrial y pecuario, presentados por las diferentes comunidades, encabezadas por el líder kankuamo, Jaime Arias. El impacto de estos proyectos será de manera directa para 1.360 personas en avances de productividad.






