El 21 de noviembre de 1997, seis empresas multinacionales, cinco nacionales y los departamentos de Cesar y Santander, decidieron unirse para participar en una licitación abierta, en ese entonces por Ferrovías, para otorgar en concesión por 30 años, la línea férrea del Atlántico.
Las 13 empresas, entre las que estaban Dragados y Construcciones de España, Rites de la India, Transgranos de Colombia, Emcarbón y Maderas Santa Bárbara, acordaron reunirse en la firma Fepaz. Según sus estudios, esperaban obtener un billón 400 mil pesos de utilidades con la concesión, más los ingresos de algunos negocios adicionales.






