Música, bailes, gastronomía, creatividad, armonía, comunión y participación se conjugaron ayer en un solo lugar, en el Jardín Mariposas del Río Badillo, ubicado en el barrio Francisco de Paula Santander, al sur de Valledupar.
En el Centro de Desarrollo Integral, CDI, varios fueron los proyectos educativos que durante el año lectivo se implementaron en cada una de las aulas, es así que para clausurar el 2014, estudiantes, docentes y padres de familia realizaron un evento para que la comunidad conociera qué y cómo aprenden los menores en este plantel.
En el encuentro, que inició a las 9:00 de la mañana y finalizó dos horas después, los infantes fueron los principales protagonistas. El acto comenzó con la oración de un niño menor de cinco años, quien realizó la oración.
Madres de familia y docentes estuvieron a cargo de la presentación, quienes también demostraron sus dotes bailarines con el ‘Chemapalé’, mientras que los infantes, disfrazados de animales, disfrutaron de un rato ameno, en el que presentaron sus proyectos a través de actividades creativas con materiales reciclables.
Gina Tapias Arrieta, coordinadora de los CDI de Valledupar, administrados por Comfacesar, junto con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, dijo que cada docente es libre de trabajar con propuestas pedagógicas para el proceso de aprendizaje de los menores.
“Los niños de la primera infancia deben desarrollar habilidades, conocimientos, adquirir destrezas pero a través del juego, el que permite que a través de la lúdica los menores sean líderes, innovadores, exploren y con esto vincular a los papitos para que hagan sus procesos de conocimientos”, dijo Tapias Arrieta.
Este tipo de eventos se ha hecho posible gracias al apoyo de padres de familia, según Arisnelis Arias, administradora del CDI, quien aseguró que Mariposas del Río Badillo cuenta con un equipo de trabajo que se convierten en una familia entre estudiantes- docentes- padres de familia.
Dentro de la programación del encuentro cultural, la institución educativa presentó el Ecoparte divertido, hecho a base de reciclables, donde predomina la creatividad con las llantas, con las que se crearon animales de toda clase.
Maritza Gutiérrez, docente del área sensorial del CDI, indicó que existe un proceso que se lleva a cabo desde hace varios meses en el centro de educación, denominado Reggio Emilia, proyecto que es aplicado en Italia, que se refiere al trabajo de los menores con material reciclable para que exploren su creatividad y se conviertan en participativos.
Este tipo de proyectos, según la pedagoga, Alis Machado, conlleva a que los niños cuiden la naturaleza, la cual está pasando por una difícil situación que tal vez radica en la falta de valores con el medio ambiente.






