Lo que comenzó como una jornada cualquiera de entrenamientos terminó convirtiéndose en una de las tragedias más dolorosas en la historia del deporte venezolano.
Entre los miles de fallecidos que dejaron los terremotos del pasado 24 de junio en Venezuela, una de las historias que más ha conmovido al continente es la de los aproximadamente 100 niños pertenecientes a la organización de béisbol Criollitos de Venezuela, quienes perdieron la vida mientras perseguían el sueño de convertirse algún día en peloteros profesionales.
Una semana después del desastre, el dolor sigue intacto. Las labores de búsqueda e identificación continúan en varias zonas del estado La Guaira, mientras familiares, entrenadores y compañeros aún intentan dimensionar una pérdida que golpeó directamente al deporte que más pasión despierta entre los venezolanos.






