A finales del año pasado Valledupar se sacudió. A pesar de un fallo de tutela proferido por el Juzgado Tercero Penal Municipal con Funciones de Garantía, Coomeva EPS no daba traslado a un pequeño de tres meses con síndrome broncobstructivo severo, bronquiolitis aguda, neumonía y falla ventilatoria.
Al final, y luego de la presión que ejerció la Personería Municipal y hasta el Ministerio de Salud, la EPS trasladó al menor de edad en un avión ambulancia a Medellín, aunque por fuera del tiempo establecido.
Este antecedente permitió inferir que las Entidades Prestadoras de Salud, EPS, darían un giro de 180 grados y que verdaderamente ayudarían a la comunidad a resolver sus problemas de salud.






