A pedazos se cae la Inspección Permanente de Policía, ubicada en la carrera tercera entre calles 15 y 16, al oriente de Valledupar. La falta de mantenimiento tiene en precarias condiciones las instalaciones generando un inminente peligro para los funcionarios y a la ciudadanía que allí se atiende.
El techo presenta huecos de considerable tamaño, las láminas del cielo raso están a punto de venirse al suelo, por lo que los funcionarios de la inspección deben acomodarlas constantemente; el sistema de cableado eléctrico está expuesto, las paredes presentan hendiduras, las ventanas en su gran mayoría están rotas y el archivo de documentos se encuentra en el patio, expuesto a la lluvia y el sol.
Los funcionarios denuncian que ante la falta de insumos trabajan en estas instalaciones ‘con las uñas’, al no contar con el apoyo necesario para funcionar en un 100 por ciento.






