“Mire periodista lo único que le voy a decir es que fui al médico y allí me dijeron que tenía humo en los pulmones….el punto es que en mi vida he fumado”.
La frase es de una vendedora de jugos ubicada a un lado de la avenida del corregimiento de Mandinguilla. La mujer, de unos 65 años, prefiere no dar su nombre pero aclara que vivir ahí es como estar directamente en el infierno.
“Mire, cada vez que me voy a acostar y sacudo el colchón, sale arena de todas partes; para sentarme en la puerta de mi casa debo hacerlo con una manta en la cabeza; por esta razón aquí ya no creemos ni en políticos ni en nadie”, aseguró.






