Desde el 27 de abril los más de 1500 internos de la penitenciaria de Valledupar no cuentan con el servicio de agua potable, lo que ha generado una emergencia sanitaria al interior del pe nal, de acuerdo a la inspección realizada por la defensoría del pueblo.
Agustín Flórez, Defensor del Pueblo en el Cesar, manifestó que “la situación es caótica porque hay excrementos por casi todos los pasillos del establecimiento, hay que adelantar una brigada de aseo. Los internos están alterados por esta situación y con justa razón”
La situación del penal es tan crítica que los internos deben acudir a la recolección de agua suministrada por carros tanques para tratar de suplir sus necesidades, pese a esto, el liquido no es suficiente para controlar la situación, haciendo de esto un entorno antihigiénico, en elk cual las baterías sanitarias están rebosadas.






