Cuando en Colombia aparece un nuevo virus, la población centra miradas, dialectos y busca la forma para combatirlo y después desaparecerlo, mientras que la música vallenata convive hace mucho con una extraña enfermedad de, origen metafórico, denominada ‘separatitis’ que no ha encontrado antídoto.
Esta patología ha pasado por casi todas las agrupaciones del género, en el que el acordeón, la caja y la guacharaca ponen los matices. En los inicios de la música vallenata, el acordeonero era el líder, pero un día Jorge Oñate ‘contrajo’ el virus de la ‘separatiti’ y entonces volteó la historia. Es así como dejó a Los Hermano López y se fue a grabar con Nicolás Elías ‘Colacho’ Mendoza.
Especialistas de la materia analizan que por lo general el objeto transmisor llega a principio o final de año. “Es un fenómeno que toma espacio a partir de la década del setenta, alguien opinaba que quizás después de determinado tiempo era saludable un cambio para tratar de presentar nuevas alternativas”, señaló el compositor Julio Oñate Martínez.






