Primera parte
Por: Clara Inés Orozco
Aunque la vida es un valor innegociable tanto a nivel social como personal, las dificultades de todo tipo y la incapacidad para buscar soluciones, pueden llevar a una persona en situación extrema a tomar la decisión de acabar con su vida.
Quienes acuden a esta opción sienten que no tienen esperanza y que la tranquilidad puede volver a su vida si se opta por el acto suicida. En muchas ocasiones estas personas no han consultado a una institución de salud porque existe una creencia generalizada de que quien acude a un psicólogo o psiquiatra es porque está loco.
Según el coordinador de Salud Pública del Cesar Juan Morales “el suicida ya lo había intentado previamente o había manifestado en sus conversaciones su deseo de no querer vivir”. Estas señales de alerta pueden orientar a la familia para entender la situación y buscar la ayuda del sicólogo o siquiatra.
Salud mental en el Cesar
En el Cesar existen Centros Integrales de Atención a la Familia en cada uno de los 25 municipios que brindan prevención y atención a través de estrategias de información y comunicación para que se detecten tempranamente estas señales.
Sin embargo, el Departamento presenta una gran debilidad en el número de profesionales de la psiquiatría, teniendo en cuenta que solo cuenta con 3 psiquiatras en Valledupar y 2 en la zona de Aguachicha, lo que resulta insuficiente.
A esto habría que agregar que en los Planes Obligatorios de Salud, se cuenta con una serie de medicamentos para los pacientes que presentan cuadros de depresión, pero no pasa lo mismo los casos que requieren de hospitalización. Según el médico Morales, todo esto lleva a que los problemas de salud mental en el Departamento sean de difícil manejo dentro de la estructura de la salud. Adicionalmente, a esto se agrega que no se cuenta ni con un centro de recuperación de drogadicción, ni con una unidad mental que permita la hospitalización de pacientes con procesos de depresión profundos.
Lo que dicen las estadísticas
En el 2010 se reportaron en el Cesar 41 casos de suicidios de los cuales 35 eran hombres y 6 mujeres, el mayor número se registró en Valledupar con 18 casos de los cuales 12 eran hombres y 6 eran mujeres. En el 2011 Medicina Legal reportó 20 casos en Valledupar.
Aguachica es el segundo municipio con más casos reportados en el 2010 con 11 casos, 8 hombres y 3 mujeres. En el 2011 se evidenció una pequeña disminución con 9 casos.
A nivel nacional en el año 2010 según datos del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses se reportó un total de 1.864 casos en el país, de los cuales el 82% corresponde a hombres y el 18 % a mujeres. Es de anotar que aunque las mujeres intentan más actos suicidas, los hombres utilizan métodos más contundentes, por eso las cifras de hombres suicidas es más alta que el de las mujeres, quienes generalmente utilizan el envenenamiento, que da la oportunidad de brindarle un tratamiento desintoxicante y en la mayoría de los casos salvarle la vida.
De las razones del suicidio en el año 2010 hay que excluir 898 de las cuales no se conocen las razones desencadenantes del acto suicida. Sin embargo, el conflicto de pareja ocupa el 42.82% de los casos, la enfermedad física-mental el 19.36% y los factores económicos tienen una gran participación en este tipo de violencia.
Los días de semana más frecuentes para ejecutar el acto suicida es el domingo, le siguen el lunes y el día miércoles. El mes con más predilección es enero, debido a que las personas se deprimen en diciembre una fecha nostálgica que se combina con licor y cuando vuelven a la realidad toman la determinación durante este mes.
Según el estado civil los solteros y solteras ejecuta con más frecuencia los actos suicidas. El sociólogo francés Emile Durkheim en su libro Suicidio explica este hecho debido a que los casados tienen más razones para aferrarse a la vida que los solteros. Los casados según Durkheim han constituido una familia y un proyecto de vida que les brinda más protección en estos casos.
Dependiendo la escolaridad el 41.62% contaban con algún grado de educación básica primaria, seguido de los que tenían algún grado de educación básica secundaria el 38.32% de los casos, aunque también se presentan casos en personas con formación profesional y o con posgrado, las cifras relevantes están en los grupos antes mencionados.






