La Circular Externa Conjunta 023 de 2026, fechada el 10 de julio, recuerda que los estudios del IDEAM muestran que las regiones Pacífica, Andina y Caribe serán las más afectadas por el fenómeno de El Niño, con aumentos de temperatura por encima de los valores normales y disminución de las lluvias. “Estas condiciones favorecen una mayor evapotranspiración, incrementan la demanda hídrica de los ecosistemas y sectores productivos, y pueden contribuir al desarrollo de episodios de estrés hídrico”, advierte el documento, un escenario ya familiar para municipios de La Guajira y el centro y norte del Cesar.
Sequía, agua y desnutrición en La Guajira
En su análisis de impacto en salud, la Circular 023 señala que la combinación de sequía, variaciones en la disponibilidad y calidad del agua y olas de calor “incrementa los riesgos para la seguridad alimentaria y nutricional, especialmente la desnutrición, así como la desnutrición aguda en menores de cinco años”. Este mensaje cobra especial relevancia en territorios con alta dispersión rural y comunidades indígenas, donde el acceso a agua segura y alimentos es frágil, como las comunidades wayuu que dependen de jagüeyes, pozos artesanales y carrotanques para abastecerse.
“Mantener y fortalecer la identificación oportuna, el manejo y seguimiento de los niños(as) menores de 5 años con desnutrición aguda moderada y severa (…) garantizando la atención de manera oportuna, efectiva y el estrecho seguimiento”, ordena la circular aludiendo a las Resoluciones 2350 de 2020 y 0115 de 2026.






