Valledupar sigue bajo la observación del Comité de Erradicación del Trabajo Infantil, CIETI, integrado por el Ministerio del Trabajo, el ICBF, Policía de Infancia y Adolescencia, la Alcaldía y empresas privadas, debido a las dificultades que se han presentado a la hora cumplir con la tarea de devolverles a muchos niños la libertad de ser niños a plenitud.
Factores económicos y principalmente culturales de la Costa mantienen en silencio, pero visible, el trabajo infantil en el Mercado Nuevo, Mercabastos, La Galería Popular, calles del centro, Balneario Hurtado y lo último, aunque tampoco es nuevo, niños trabajando en las esquinas de la gasolina ilegal.
Sin embargo, existe otro lado oculto de este problema, y está constituido por los menores, principalmente niñas trabajando en el servicio doméstico, y los “envasadores de gasolina” en los hogares desde donde se distribuye el combustible ilegal, que se vende en todas partes de la ciudad.






