Los barrios y las zonas periféricas de Valledupar se ven empañados por lotes abandonados utilizados para depositar escombros, basuras, y animales en estado de descomposición.
Además de esto, son incontables las cargas de desechos que a diario son llevados a la orilla del río Guatapurí, donde ni el control de la Policía Ambiental ha sido suficiente para menguar el inconsciente daño ocasionado por los carromuleros y cargueros que han visto en este territorio, el escenario perfecto para librarse de los desechos de obras civiles, y todo tipo de despojos.
A pesar de que en el año 2012 la Contraloría Municipal, en un informe del estado de los recursos naturales y del medio ambiente de Valledupar en 2011 reveló que “el Municipio de Valledupar no le ha dado cumplimiento a la adecuación de la escombrera municipal, conllevado que en diferentes lugares de la ciudad, persistan la disposición de residuos sólidos como: restos de podas, escombros de materiales de construcción, animales muertos y basura orgánica; lo que genera malos olores, presencia de insectos, roedores y perjuicio al subsuelo con los lixiviados que se forman”. Hoy la alcaldía no ha resuelto el problema.






