Consumidos por el óxido y expuestos al sol y al agua, se encuentran varios vehículos que fueron inmovilizados hace muchos años en las calles de la ciudad, pero que no han sido retirados de los parqueaderos.
Hasta ahora no hay una ley en Colombia que ponga en cintura a los infractores que dejan abandonados sus vehículos en los patios de los diferentes organismos de Tránsito en el país, convirtiéndolos en una especie de ‘cementerio’ que se incrementa día a día.
Para el caso de Valledupar, las autoridades decidieron congregar, desde el 2014, todos los automotores infractores en el Parqueadero Municipal, debido a que anteriormente los vehículos eran trasladados a sitios particulares que no generaban beneficios a las finanzas de Valledupar.






