Analizando los ocho días que han transcurrido en el año en curso, quienes creen en las cabañuelas auguran un 2014 de buenos tiempos para el sector agropecuario.
“Si las cabañuelas son certeras, este año pinta bien”, aseguró el historiador y ambientalista Tomás Darío Gutiérrez Hinojosa, explicando que éstas hacen parte del conocimiento tradicional heredado de tatarabuelos, bisabuelos, abuelos y padres, para tenerlos en cuenta a la hora de sembrar.
Quienes hacen uso de esta práctica empírica, observan con cuidado el cielo, del primero al doce de enero, los cuales representarán en orden ascendente los 12 meses del año; y del 13 al 24 de enero se cuentan los meses en orden descendente, es decir, empezando por diciembre.






