En el área social, la crisis del sector de la salud es el mayor lunar de los dos años del gobierno de Juan Manuel Santos. La falta de recursos económicos tiene al borde de la quiebra a la gran mayoría de clínicas y hospitales, que acusan a las EPS y al gobierno central de deberles más de ocho billones de pesos. Las IPS, a su vez, le deben a sus médicos y el resto del personal, y también a sus proveedores.
El problema financiero ha generado una crisis aguda que pone en riesgo la atención y la calidad de los servicios a los usuarios. Además, en algunos casos hay acusaciones de corrupción y de ineficiencia.
Sobre la crisis del sistema de salud, se han pronunciado los médicos, los usuarios, tanto del régimen contributivo como del subsidiado, y el problema, en lugar de solucionarse se ha agravado.






