El Delegado de la Registraduría Nacional del Estado Civil, Tirso José Cabello, anunció que el Cesar se acogió la directriz nacional para apoyar a los damnificados por el invierno, que perdieron sus documentos de identidad, quienes podrán tramitar su duplicado de manera gratuita, previa certificación de su condición como damnificado, expedida por Acción Social o el ente territorial correspondiente.
“Los damnificados que perdieron su cédula o sus tarjetas de identidad, pueden acercarse a cualquiera de las sedes de la Registraduría en el departamento, aquí hay una en cada municipio, para realizar su trámite. Nosotros estamos prestos a expedir los duplicados de los documentos que por la emergencia invernal se les hayan extraviado y los costos corren por cuenta del Estado”, dijo el funcionario.
Cabello Gutiérrez asegura que el trámite para la expedición de los duplicados tiene una demora de dos meses y medio, es decir, que quienes puedan iniciar esas diligencias pronto, tendrán su cédula a tiempo para ejercer su derecho al voto en las próximas elecciones.
Los ciudadanos no afectados por el invierno y que pierdan su documento de identidad deben cancelar la suma de 31 mil 800 pesos por el duplicado de su cédula en el Banco Popular o en el Banco Agrario.
Si lo que se extravía es una tarjeta de identidad, debe pagar 10 mil 400. Esas sumas son de las que el Gobierno Nacional está eximiendo a los damnificados por el invierno, previa presentación de la constancia que demuestre su condición.
Llegan nuevas cédulas
El Delegado de la Registraduría Nacional del Estado Civil anunció que al departamento del Cesar llegaron 32 mil cédulas nuevas, de las cuales cuatro mil 200 llegaron a Valledupar.
En la actualidad, en la sede de la capital del Cesar, hay 20 mil cédulas nuevas a la espera de ser reclamadas. Quienes deseen hacerlo, pueden acercarse a las oficinas en horarios hábiles con la contraseña.
Para acabar las filas
El Delegado de la Registraduría Nacional del Estado Civil anunció que en la sede de Valledupar, se puso en marcha un nuevo mecanismo para evitar que en esta temporada de matrículas, los padres de familia y los menores hagan largas filas frente a la entidad, para tramitar las tarjetas de identidad exigidas por las instituciones educativas.
Para acabar con los traumatismos que provocan las largas filas, la Registraduría optó por solicitar a los padres de familia a que se acerquen a las oficinas con los registros civiles, los dejen allí en la sede de la entidad y al día siguiente en el horario de ocho de la mañana a una de la tarde o de dos a cinco de la tarde, regresen para que le sean tomadas las huellas digitales y aporten las fotografías exigidas para el trámite de este documento, que se hace necesario a la hora de matricular a los menores.






