Pese a la reapertura de una de las clínicas que cerró en Valledupar desde hacía dos años, aún se evidencia la crisis en el sector salud en la ciudad, donde los pacientes deben hacer ‘colas’ para ser atendidos y poder utilizar las camas hospitalarias disponibles para los usuarios.
Aunque esta precaria situación se viene presentando desde el año 2005, cuando cerró una de las clínicas con mayor amplitud en sus servicios, como lo fue la clínica Ana María, cuando el Seguro Social se convirtió en la ESE ‘José Prudencio Padilla’, porque a nivel nacional se cerraron todas las clínicas en Colombia que pertenecían a dicha alianza, hasta la fecha la situación persiste.
Durante unos ocho años, la capital cesarense ha estado sumida en la problemática de salud que aumenta con la demanda de los requerimientos y necesidades de la población usuaria, aquella de la que hacen parte habitantes de otros departamentos como Bolívar, Magdalena y La Guajira, que constantemente acuden a esta ciudad para ser atendidos por especialistas.






