Muerte violenta de mujeres
Primera entrega
Ramírez David dijo, además, que a las cosas hay que llamarlas por su nombre: feminicidio que es el asesinato de mujeres cometidos por hombres por el hecho de ser mujeres. “No hay crímenes pasionales. Lo que hay detrás es un escenario de poder donde el hombre siente y piensa que la mujer es de su propiedad y eso le confiere poder para decidir sobre su vida. Es mía y de nadie más, donde el fin último es la posesión por sometimiento”, afirma la líder feminista.
Dianys Carolina Ibarra Simanca, de 22 años, recibió 16 puñaladas de quien, al parecer, fue su novio hace un año. Ella se preparaba para hacer un viaje a Medellín para hacer un cambio en su vida, pero su agresor nunca aceptó el fin de la relación por lo que la acosó al punto de que la víctima interpuso una denuncia ante la Fiscalía. Sin embargo, su caso como el de muchas mujeres terminó con su muerte.
Con el caso de Dianys van cuatro mujeres agredidas este año por sus compañeros o exnovios, de las cuales tres han terminado en la muerte de la víctima. Llama la atención que las autoridades califican estos episodios como crímenes pasionales, mientras que organizaciones de la sociedad civil insisten en llamarlos feminicidios.
El periódico EL PILÓN le preguntó a Beatriz Clemencia Ramírez David, asesora de la Sociedad Civil para Latinoamérica y el Caribe de ONU Mujeres y vocera de la Campaña Párala Ya!sobre la diferencia de percepciones en los hechos de violencia contra las mujeres. En tal sentido, la vocera explica que “es inaceptable que los crímenes de estas mujeres se les dé el calificativo de crimen pasional porque se tergiversa y atenúa la atrocidad y la barbariecometida contra las mujeres y estos hechos no tienen absolutamente ninguna justificación”.
Ramírez David dijo, además, que a las cosas hay que llamarlas por su nombre: feminicidio que es el asesinato de mujeres cometidos por hombres por el hecho de ser mujeres. “No hay crímenes pasionales. Lo que hay detrás es un escenario de poder donde el hombre siente y piensa que la mujer es de su propiedad y eso le confiere poder para decidir sobre su vida. Es mía y de nadie más, donde el fin último es la posesión por sometimiento”, afirma la líder feminista.
Por su parte, Rodrigo Aponte Penso, docente de sociología política de la Universidad Popular del Cesar, UPC afirma que existe una creencia generalizada de que la mujer es inferior y por esta razón el hombre trata de someterla.






