Hace doce años Consuelo Inés Araujonoguera, ‘La Cacica’, no pudo regresar a cumplir sus sueños, porque al llegar a la zona de ‘La Nevadita’, allá en las estribaciones de la Sierra Nevada, su vida la apagaron a la fuerza.
Llegar a ese sitio nunca estuvo en los planes de la destacada líder política y cultural de la Costa Caribe Colombiana, porque cuando salió de Valledupar la mañana del lunes 24 de septiembre de 2001, simplemente quería rezarle a la Virgen de Las Mercedes, patrona del corregimiento de Patillal (Cesar). Esa era su mayor intención de ir al pueblo que siempre estuvo apegado a su corazón.
Iba ataviada con un conjunto color mandarina que tenía una costura con hilo azul oscuro, estilo safari; un collar guajiro, zapatos bajitos y llegó justo a la misa mayor de 10 de la mañana, sentándose en la nave izquierda de la iglesia. Durante la eucaristía, el sacerdote Enrique Luis Iceda habló de las bienaventuranzas y ella anotaba en una libreta.






