El 12 de febrero, la Sección Primera del Consejo de Estado cambió la norma que protegía la Sierra Nevada con un fallo que declaró nulo, el Decreto 1500 de 2018, que había reconocido la “Línea Negra” como territorio ancestral sagrado para los pueblos arhuaco, kogui, wiwa y kankuamo. Todo esto surgió de una demanda impulsada por Yefferson Mauricio Dueñas Gómez, bajo el radicado 11001-03-24-000-2019-00262-00 en primera instancia, y abre la puerta a un futuro incierto para este espacio de protección ambiental, cultural y ancestral.
¿Qué es la Línea Negra?
Hay un hilo invisible que teje el corazón espiritual de la Sierra Nevada: cerros, ríos y quebradas sagradas donde los mamos indígenas realizan sus pagamentos para armonizar la naturaleza con el cosmos. Así es la Línea Negra, un sistema ancestral que conecta radialmente estos espacios vitales hacia el pico Bolívar; no se trata de un muro físico, sino de un mapa vivo que respira la cosmovisión de los pueblos arhuaco, kogui, wiwa y kankuamo.
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