Como consecuencia a los altos índices de muertes de personas y heridos en accidentes de tránsito que involucraban conductores bajo los efectos del alcohol, el Congreso de la República aprobó la Ley 1696 de 19 de diciembre 2013 o la ley contra ‘Los conductores Borrachos’ para que las autoridades ejercieran mayor control sobre estos imprudentes.
El propósito de la ley es castigar a quienes ocasionen lesiones personales y muerte, bajo los efectos del alcohol o de sustancias sicotrópicas; fueron los familiares de las víctimas de conductores ebrios que convencieron al Congreso a aprobar esta ordenanza.
Según el director de carreteras de la Policía Nacional, en el 2012 ocurrieron 456 muertos en accidentes de tránsito y el último reporte de las autoridades el 20 de diciembre de 2013 iban 448 muertos y la mayor parte de las víctimas eran jóvenes entre 20 y 24 años.






