Permitir que se perturbe, interrumpa o impida el desarrollo de las elecciones o el escrutinio puede acarrear entre cuatro y nueve años de prisión. Asimismo, si recibes o eres testigo de alguna amenaza que busque alterar la intención de voto de una persona, es importante denunciar. El voto es libre y nadie puede manipularlo; hacerlo puede implicar una pena de entre cuatro y nueve años de cárcel.
Engañar a una persona para que vote por un candidato, partido o corriente política puede conllevar una pena de entre cuatro y ocho años de prisión. De igual forma, si sabes de alguien que promete o recibe dinero o bienes a cambio de votar por un candidato, debes denunciarlo, ya que este delito tiene una condena de entre cuatro y siete años de cárcel.
Si un ciudadano suplanta la identidad de otro al votar o vota más de una vez, recibirá una condena de entre cuatro y ocho años. Por su parte, un funcionario público que no entregue correctamente los documentos o sellos de urna podría enfrentar una pena de entre un año y tres meses y cuatro años y cinco meses de prisión. Además, los funcionarios que intervengan en el proceso electoral y permitan la práctica de voto fraudulento recibirán entre cuatro y ocho años de condena.
Leer también:
Ningún ciudadano puede alterar los resultados de las votaciones ni introducir documentos o tarjetones de manera indebida. De hacerlo, podría recibir una pena de entre cuatro y ocho años de prisión, salvo que se trate de un delito sancionado con una pena mayor.
Si eres testigo de que una persona posee, retiene o desaparece cédulas de ciudadanía ajenas o cualquier otro documento apto para votar, debes denunciarlo. Este delito también contempla una pena de entre cuatro y ocho años de prisión, a menos que la conducta.






