GENERAL

La Central que cambia el modelo

La nueva Central de Transformación y Beneficio de Café Jorge Villamil marca un hito en la caficultura colombiana al mejorar la rentabilidad del productor, optimizar procesos y apostar por la economía circular con innovación tecnológica.

Añadir como fuente preferida en Google
German Bahamón Jaramillo-Gerente General Federación Nacional de Cafeteros FOTO: EL PILÓN

German Bahamón Jaramillo-Gerente General Federación Nacional de Cafeteros FOTO: EL PILÓN

canal de WhatsApp

La inauguración de la Central de Transformación y Beneficio de Café – Jorge Villamil representa mucho más que una obra de infraestructura. Representa una decisión estratégica sobre el futuro del café colombiano y, por encima de todo, sobre el ingreso del caficultor. Ese es el propósito único y superior de este proyecto: mejorar la rentabilidad de las familias cafeteras. No hay otra métrica que importe más. No hay otro objetivo que justifique mejor una inversión de esta naturaleza.

Durante décadas, la caficultura colombiana construyó una institucionalidad admirada en el mundo. Una institucionalidad que ha sido durante generaciones el modelo de organización gremial más sólido de América Latina. Sobre esa base hemos trabajado en los últimos tres años para modernizar la Federación Nacional de Cafeteros y ponerla nuevamente en el lugar que le corresponde, a tono con las exigencias y tendencias del mercado global. Hoy la Federación y sus empresas muestran resultados históricos y esta obra marca un antes y un después en esa transformación.

La Central nace para resolver problemas reales del productor. Los cafeteros de su área de influencia ya no tendrán que hacer inversiones individuales en maquinaria y equipos de beneficio; evitarán costos de mantenimiento, reducirán notablemente el consumo de energía y agua, y disminuirán riesgos asociados a accidentes laborales. Pero quizás el cambio más importante está en el flujo de caja. Ya no deberá esperar 28 días de secado para poder vender su producto, asumiendo el riesgo de que el café se malogre en ese proceso por falta de equipos adecuados. El pago es inmediato. La certeza es inmediata. Todo eso se traduce en rentabilidad, en dignidad económica para quien cultiva el producto que da nombre a Colombia en el mundo.

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

TE PUEDE INTERESAR