Persiste la brecha de desigualdad
En Colombia todavía persisten las brechas de desigualdad social, según se desprende de la reciente publicación de la UNESCO “Educación para todos”. Según el estudio, la riqueza adquirida por el país en corto tiempo no ha afectado demasiado a la población más pobre.
El estudio indica que “Colombia ha sido uno de los países que más rápido ha crecido en América Latina, pero se trata de un crecimiento volátil, afectado por los conflictos y por la discriminación tanto étnica como de género”.
El informe 2012 señala que la desigualdad comienza desde la primera infancia con el retraso de la entrada a la escuela de un 42% de los niños más pobres, frente al 11% de los hijos de las familias más pudientes.
En cuanto a la entrada de la escuela secundaria, la brecha se abre todavía más debido a que “la inmensa mayoría” de los jóvenes procedentes de hogares acomodados, acceden al instituto, y solo la mitad de los estudiantes de familias pobres lo hacen.
Sin embargo, el estudio indica que la falta de competencias digitales, hasta en un 70% toca por igual a jóvenes de todos los estratos económicos.
Otra de las tendencias detectadas es que tradicionalmente se ha incidido en la desigualdad en detrimento de las niñas, pero son los niños quienes muestran mayor inclinación a abandonar la escuela.
Sin embargo, en Colombia, como en el resto de América Latina, un gran número de estudiantes se convierten en madres adolescentes, situación que aumenta 14 veces las posibilidades de abandonar la escuela, y en el caso colombiano, se traduce entre 2 y 3 años menos de estudios.
El caso de Valledupar
De acuerdo a Eber Ruiz rector de la institución educativa CASD, en el caso de las niñas embarazadas, el Ministerio de Educación está dejando sin armas a los municipios. “En el caso de Valledupar se les ha pedido que se atienda con mayor responsabilidad el acompañamiento de los estudiantes con psicorientadoras y trabajadoras sociales a los estudiantes pero no ha sido posible. La directriz a nivel nacional es reducir a una sola psicorientadora por institución educativa sin importar si el colegio tiene 700 o 4.000 estudiantes”, afirma.
A nivel de atención a adolescentes, la Secretaría de Educación viene gestionando proyectos productivos con el SENA que están orientados a capacitar a 200 adolescentes embarazadas para que reciban instrucción en elaboración de ajuar de bebe, manualidades, elaboración de dulces, panadería y técnico de atención en la primera infancia.
A nivel preventivo existe un proyecto transversal que hasta el momento no ha dado sus frutos, se trata del proyecto de Educación para la sexualidad y la construcción de la ciudadanía, un programa del Ministerio de Educación Nacional y el Fondo de Población de la Naciones Unidas, lanzado en el año 2008, que tiene como propósito contribuir al fortalecimiento del sector educativo en el desarrollo de proyectos pedagógicos de educación para la sexualidad, con un enfoque de construcción de ciudadanía y ejercicio de los derechos humanos, sexuales y reproductivos.






