Cuando fue por primera vez al Cementerio Jardines del Ecce Homo y visitó la tumba de Diomedes Díaz, Juan Ocampo supo que algo mágico había tras el número que le fue asignado a esta sepultura: 1108. Cuatro dígitos que este viernes hicieron que a muchos les sonriera la suerte.
Confiado en aquellas cosas que solo pueden ocurrir en un país lleno de anécdotas macondianas, Juan Ocampo memorizó el número de la sepultura del Cacique de La Junta y desde ese día lo juega sin falta en la lotería Extra Caribeña. Intuición que lo hizo ganador de tres millones 600 mil pesos, y que al igual que a muchos otros afortunados les dio la posibilidad de salir de alguna que otra deuda pendiente o afrontar los gastos de principio de año.
Según estiman los representantes de Apuestas Unidas S.A, al igual que Ocampo, más de 700 personas resultaron beneficiadas de esta casualidad de la suerte que para muchos es un milagro que el Cacique le quiso regalar a su fanaticada.






