Una retroexcavadora, que al parecer era usada desviar agua del río Guatapurí, cerca del puente colgante en el balneario Hurtado, ‘prende’ de nuevo las alarmas ambientales en Valledupar, ante el peligro que corre del cauce de este afluente hídrico.
El hecho se registró el pasado martes 19, el cual fue evidenciado gracias a la información de la comunidad que llamó a la Policía Ambiental y a la Corporación Autónoma del Cesar, Corpocesar, encontrando que trataban de quitar la sedimentación del río sin el debido permiso ambiental, en aras de irrigar un cultivo de arroz.
“Según la información que nos dieron en el sitio, la orden provino de Luis Mariano Murgas, los hermanos Valle y once arroceros más”, manifestó una de las abogadas de Corpocesar, Martha Lima, quien estuvo en el lugar. Ella explicó que pretendían canalizar el río para que les llegara más agua a sus fincas, aduciendo que el Ejército por realizar un canal les perjudicó en sus cultivos, lo que desmintieron tajantemente las autoridades, puesto que les sigue llegando el mismo litraje asignado inicialmente.






