Una perra bulldog inglés embarazada murió, junto a sus siete cachorros, antes de una cesárea de emergencia en la clínica veterinaria Pulgas. Su tutor denuncia negligencia y la ciudad se volcó en redes; los médicos aseguran que Beba llegó en estado crítico y que el paro ocurrió antes de la anestesia. Entre versiones cruzadas, emergen preguntas sobre la cría de razas braquicéfalas y la responsabilidad profesional en Colombia.
Los médicos veterinarios afirman que, tras la viralización de los videos, el personal de la clínica ha recibido insultos en la calle y amenazas en redes, lo que califica como acoso y difamación que afecta su integridad y su ejercicio profesional. Señala que el tutor los grabó y publicó imágenes sin su consentimiento, y que la clínica está preparando denuncias por injuria, calumnia, acoso y daños materiales, además de poner el caso a disposición de las autoridades para que revisen la historia clínica y los procedimientos realizados
“Le entregué mi perra viva y a los minutos me dijeron que estaba muerta”
El 24 de marzo, un video publicado en redes sociales por el tutor de Beba desató la indignación en Valledupar. En las imágenes, el hombre sostiene que llevó a su perra bulldog inglés embarazada a la veterinaria Pulgas para una cesárea y que, apenas unos minutos después, le informaron que el animal había muerto.










