Los aeropuertos, a pesar de haber sido concebidos y diseñados fuera de los centros urbanos, están siendo absorbidos por las ciudades a un ritmo vertiginoso, convirtiéndose en amplias zonas verdes dentro de la ciudad.
Esta situación, en conjunto con las actividades productivas desarrolladas en cercanía de los aeropuertos, representa un gran atractivo para la fauna.
Así lo revela un informe del Programa de Reducción de Impactos con Fauna del Aeropuerto El Dorado de Bogotá, y que recae hoy sobre el puerto aéreo Alfonso López de la ciudad de Valledupar.






